¡Quién tuviera la autoestima de un hombre mediocre!
Joseluis era un alegre divorciado que conocí tomando café cerca de un chiquipark de niños. Una de las crías que estaba jugando y gritando, tenía el pelo enmarañado, saltaba alrededor de su padre mientras estaban a punto de irse. Cuando pasaron andando a mi altura, de su coleta a medio deshacer se escurrió un coletero rosa y lila, la mar de encantador, el coletero que hubiera querido llevar de pequeña.
- ¡Perdona! - Se dio la vuelta - Se le ha caído a tu niña.
Le acerqué el coletero, la niña me miró con cara indifinible, mirada un tanto vacía. Era una niña morena, de pelo oscuro, ojos claros, vestida como a parches, pero muy mona. Pensé que me estaba odiando mientras Joseluí me sonreía. Creo que aquel gesto significó más para él que para mí, pero por lo menos me lo agradeció.
- Gracias. Tiene el pelo tan fino! Yo no le sé coger bien la coleta - Se giró hacia la niña - Ana, dale las gracias a esta señora que nos ha dado el coletero de la Frozen.
Ana, con cara de resignación me miró, pero no abría la boca. Aquí intervine, por puro sentido común, sabiendo que la niña no iba a decir nada agradable, a la única a la que le puede decir algo bueno es a su mamá, que debe de estar... ¿Dónde?
- No te preocupes no hace falta que me diga nada... - La niña seguía mirándome, como estudiando.
- Gracias
Sonó flojito, pero lo dijo.
- Le cuesta dirigirle la palabra a mujeres desde que su madre y yo no estamos juntos.
Alegre divorciado, pensé. Aunque llevaba la ropa algo arrugada, parecía de mala calidad por el estado en que estaba, la niña llevaba un conjunto de rabieta. Sí, de rabieta en casa, de aquello que el padre no debía de querer llevarle mucho la contraria por lo de los calcetines de cada color, las arrugas, los gritos, y los colores en general.
- Suele pasar.. son cosas que les superan.
Ese fue el primer encuentro con Joseluí, que volví a ver comprando. Unos días más tarde, cuando ya no le tocaba la niña, una tarde me lo encontré en el súper. Siguió hablándome, me lo encontré en cada pasillo del Mercadona.
¡Nadie se imagina lo pequeño que es eso en realidad!. Y me invitó a un café, pero allí no, tan cutre no fue, al principio.
Era calvo, no muy alto, y la ropa no le favorecía, probablemente no había planchado una camisa o pantalón hasta que su ex cogió las puerta y se fue con la niña debajo del brazo. (Esto lo supe luego) Poquita cosa, no se parecía a nadie con quien hubiera quedado, excepto por la calvicie, empecé a aguantar calvos desde a penas los 24. Eso sí, era agradable, y educado, se veía con un mínimo de decencia.
¿Sería posible que tuviera más que un mínimo?
No. (Esto también lo supe luego)
Acabamos quedando un día para cenar, naturalmente semana que no le tocara la niña porque claro.. ya se sabe. Yo tenía la guardia baja, o no tenía guardia, no lo sabría decir, pero como hacía tiempo que no salía, decidí quedar con él por salir. Fuimos a un japo barato, que ya me iba bien por que mi bosillo después del monstruo quedó como yo, bajo mínimos. Me llevó en su coche, del que estaba orgullosísimo. Estaba encantado con el coche más feo del mercado, parece un aborto de nave espacial. (Seguro que os suena el modelo) Los ingenieros que lo diseñaron vieron Star Wars, se fumaron un canuto y ...
"¿A que no hay huevos?
¡Sujétame el porro!"
Salieron cientos de unidades de ese horror.
Hago otro inciso, si un señor, chico, chique, lo que sea, os alardea de coche, salir corriendo, es una red-flag como una catedral. Que yo ignoré, sí, pero estaba ahí, ondenado al viento y diciéndome:
"Patri, aquí no es!!!"
Me abrió la puerta del restaurante para entrar, rollo caballero de antes, lo cual a mi nunca me ha llamado la atención ni me ha importado, pero a este tipo se ve que le parecía lo correcto. Cenamos bien, la conversación no fue de ser el amor de mi vida, pero íba saliendo y hasta me reí. Me sentí tranquila, y llevaba tanto sin salir, con nadie, amigas incluidas.
No me quedaban amigas, joder! Después de huir del monstruo, no me quedó dinero, perdí mi casa, mis mascotas, perdí casi las ganas de vivir. No me sentía una soltera de oro, precisamente, al contrario que mi Joseluí.
A casa de Joseluí, ¿Porqué no? Se veía un tipo agradable, y la noche es joven!
No había echado un polvo en un montón de tiempo, y el chabal me había abierto la puerta e intentado ser una buena persona para llegar a algo más. Vamos a probar.
Vivía en un piso pequeño, de dos habitaciones pero pequeño, que por lo que me contó era de alquiler, y estaba al límite de que lo echaran... Muchas cosas.
Me lié con Joseluí, acabamos en una cama cuyas sábanas olían a humedad, estaban arrugadas, (¡Qué sorpresa!) El problema no fueron las sábanas, aunque Joseluí era un caballero en la cama, más o menos, no estaba mal como iba el preludio. Llegó el momento de bajar el calzoncillo.
¡Qué sorpresa!
Eso es, (Digo es, porque no creo que se lo hayan cortado. Es difícil. ¿Con un cortauñas?) como mi dedo meñique, hablo no solo de longitud, si no de diámetro. ¿Habéis visto alguna vez un pito al que le queda ancho un preservativo? Yo, sí.
¡¡Y no es bonito!!
Da igual como lo intentes, es que no se nota. No se notaba, teniendo en cuenta que yo no he tenido hijos pues, me dio tanta pena de su ex.... Debí de largarme con viento fresco y no volver antes de seguir para que él acabara y yo no, porque no noté nada.
No soy hombre, pero si yo no noto nada, él no debe de notar nada tampoco, ¿O, sí?
¿Cómo? No sé explicarlo. A veces las reglas de mi lógica desconocen datos y se equivocan, me ha pasado con cosas como con los huevos de las gallinas. ( Una historia larga que no voy a contar) En este caso, el polvo fue corto, que eso no lo había explicado, fue extraordinariamente corto.. Es que todo era corto con él.
Joseluí se portó conmigo más o menos bien, y yo que llevaba tiempo en dique seco y no había conocido a nadie con un mínimo de decencia, decidí darle una oportunidad. Lo de la escasez de su entrepierna a lo mejor tenía solución, y la podíamos explorar juntos. Lamentablement lo escaso no solo era su polla.
Quedé más veces con Joseluí, pero por más que yo intentaba enterarme, una y otra, y otra vez, no había manera.
¿He dicho ya que le iba ancho el condón?
Empezaba a hartarme de este tema, porque no era un amante muy generoso. No compensaba con otras prácticas el tenerlo pequeño. No bajaba al pilón y mi pilón se moría por un buen pollón, las cosas como son!
Aquí mi "conciencia" me recomendó que le preguntara qué era lo que esperaba él de la relación que teníamos.
Conciencia no, es que conocí a un chiquillo, alto, guapo, gallardo... Llamemoslo Gallardo. (Aún me gusta, mire usted.) con lo que pensé que hacerle mal a alguien con una hija también era hacérselo a la niña que vería a su papá triste. Cosas que una tiene en la cabeza. No veía ético estar conociendo a dos, si el tema en su cabeza podía ser algo más. También que si se espantaba por la pregunta me ahorraba dejarlo.
A Joseluí no le importaba mucho su hija, lo averigué la noche que quedamos después de hacerle la pregunta, sin que respondiera. Cenamos en su casa un mejicano.. Llegó el Uber, que casi y no viene, empezó a contarme:
- Por que mi abuela, falleció, y luego cuando la herencia. Mi padre tuvo muchos problemas, pero cuando estaba bien, y me llevaba de pesca - interrumpí
- ¿Problemas? - no es chismoseo, es que mi cabeza va a 300 e imaginé de todo.
- Sí, bueno tuvo problemas y mi madre terminó separándose. Pero cuando estaba bien era muy bueno, y yo le prometí una cosa.
- Ah! Que estan separados...
- Sí, y con la herencia de mi abuela me compré el coche porque a mi padre le había prometido que me compraría un buen coche, aunque he tenido que pedir un préstamo que pensaba que no me iban a dar.
- Hay financieras que lo dan todo. - pensé mientras seguía pensando qué se debía de meter su padre, calculando cuanto le había costado el feo coche, y pensando que le daría un infarto si supiera lo que pensaba del coche.
La situación con su piso era que se le ababa el contrato, y con la herencia le daba para mirar de comprar uno, estar allí cerca de su niña, pero se lo gastó en el coche. Se gastó toda la herencia en el coche por una promesa a un drogradicto, alcohólico, ludópata... Que cada cual se gasta el dinero en lo que quiere, pero que me sorprendió, y tal.
Su niña era lo primero. Aha...
Joseluí, tenía un pito pequeño, un coche grande y feo al que adoraba y una niña a la que llevaba sobre todo en el movil para decir que la quiere.
Este día, yo no salía de mi asombro, es que Joseluí me desveló todo su "potencial." Se abrió como la cola de un pavo real cuando intenta ligar, pero para lo contrario, supongo.
Después del intent de polvete, que iba a ser el último, pues Joseluí no respondía a mis expectativas, el declive fue mayor. El pene no crecía, pero mi insatisfacción sí, mi paciencia estaba del tamaño de su miembro y él decidió quebrantarla. Romperla del todo.
- Es que soy un partidazo, - Cobraba menos que yo, trabajaba por ETT de operario de almacén o algo así. - Tengo trabajo,
Mañana a lo mejor no, las ett y las fábricas son caprichosas... Ya tu sabe'
- Tengo un buen coche.
¡Cómo no!
2- Soy guapo. Además, las madres en el parque con la niña me tiran los trastos...
- ¿Cómo? - era más por que estaba flipando de cuánto se quiere este hombre.
- Sí, cuando vamos a los columpios jugamos y la levanto haciendo el avión y me dicen que estoy fuerte, que cómo puedo tanto después de todo el día trabajando... Estan por mi..
Pensé: ¿Se estarán cachondeando y este tío se lo ha tomado en serio? Las mujeres, a veces somos así. Yo no las conozco, pero vamos...
Mi cara era de estupefacción, ya os he descrito a Joseluí, y creo recordar que no he mencionado ningún brazo musculoso, turgente y fuerte, porque no lo tiene salvo en su cabeza. Teniendo esto en cuenta también debe de existir un super pene, dado el problema de proporción que tiene. ¿Será un transtorno?
Este rollo de ver las cosas grandes aunque no lo sean, y de no ver bien las proporciones y tal, tiene que ser algo cerebral o de los ojos.
¿Algún especialista en la sala me lo puede explicar?
Si me lío con un médico o psiquiatra, se lo voy a preguntar.
Siguió explicándome que en la fábrica, las chicas también se interesaban por él. No le decía nada, porque estaba estupefacta.
Ya me había liado con el joven Gallardo, es gallardo en todo, proporcionadísimo, de 1.95m.
- Hay dos que me dicen que estoy fuerte, y me piden ayuda. El otro día estuvimos hablando de mi coche.
Pensé: "Perdón, pero tu feo coche no me gusta. Además de que no me interesan los coches para nada. Menos los que me parecen feos."
- ¿Qué te decían? - haciéndome la loca.
- Que tengo un brazo muy fuerte ...- siguió hablando pero ya no escuchaba.
"¿Habrán ido al oculista esas chicas? Ah! A lo mejor estaban mirando el coche caro... que las hay que lo ven todo con un antifaz como los del chino, que acaban rotos antes de que te hayas bebido la primera copa del carnaval."
Seguía contándome como se deshacían en elogios con él las de su fábrica, que tienen el listón más bajo que mi líbido en aquel momento. Se desvivía contándome que es un ser deseado, y que supongo que yo me debía de sentir afortunada de que un señor guapo para su madre, pitochico, musculoso en los ojos de la miopía, fuerte en su cabeza desviada, se interesara por mí.
Esa forma rastrera de vacilar de lo que está en tu cabeza a alguien que estás conociendo, ese intento de menoscabar a esas persona, en plan:
"Deberías estar agradecia de que un pivón como yo se interese por ti. No me pidas que me despida de mis pivas, por una cosita como tú. "
Pasé de él, lo útimo que le dije consevando aún la educación. Soy una tía muy educada, es lo que tengo.
- Te estás portando mal conmigo hablándome así, y no me lo merezco.
Se pasó de frenada vacilándome, el pavo este, que lo flipas!!
Del resto de deudas y circunstancias personales que también me comentó, ni voy a hablar, pero me flipó que se tuviera en tan alta estima. Esta encantado de conocerse ( aún está vivo por algún sitio) En su cabeza, es un triumfador, cachas, guapo y lo hace todo bien. Es Henry Cavil en su cabeza, joder!!
Conozco a mujeres que ganan bien, tienen un buen oficio o trabajo, que sacan adelante a sus hijos, planchan su ropa, se encargan de todo (Que ahora no tenga amigas, no significa que no las haya tenido o que no me relacione con gente, a veces) que necesitan psicólogo para pensar que no lo están haciendo tan mal. Yo entre ellas ¿Cómo es posible este suceso?
Piénsalo. Mantienes tu casa, cuidas a tus hijos, te mantienes bien, ( sin ser una modelo, pero estás bien, tienes pelo, y vas al gim etc), sobrevives con un sueldo 20% inferior, pero que está por encima del sueldo de muchos cretinos como este. ¡Y para colmo, piensas que no eres suficiente.! Sinceramente me habría ahorrado mucho dinero, muchas sesiones de terapia si pudiera estar en la cabeza de un mediocre de estos, ni que fuera un día.
Por eso la sabia frase: Quien tuviera la autoestima de un hombre mediocre!!
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